Seguimos pegados a la costa del Atlantico buscando la pista mas próxima al
Buscamos la playa de Lezira, recomendada por nuestro amigo Xavi, donde son espectaculares los arcos que la mar ha hecho en la roca de arenisca.
Buscamos la playa de Lezira, recomendada por nuestro amigo Xavi, donde son espectaculares los arcos que la mar ha hecho en la roca de arenisca.
En la paya nos encontramos con un cormorán que lo volteaban las olas, pues llevaba un sedal enredado en las alas. Con la ayuda de un pescador conseguimos ponerlo en tierra y quitárselo. Pero el problema era que se había tragado un anzuelo tan profundo que no se lo pudimos sacar. Daba pena ver a esa extraordinaria ave marina, de envergadura similar a un águila, que por el descuido de los pescadores tuviera un fin tan triste.
Asi llegamos a Sidi Ifni, casi irreconocible por nosotros por lo cambiada que esta. Grandes avenidas, farolas, apartamentos……como se nota el dinero que el gobierno esta invirtiendo en esta parte del Sahara para asentar su hegemonía.
La única construcción que nos recordaba tiempos pasados era la Plaza de España y el ayuntamiento. La plaza ya no es de España sino de Hassan II y el ayuntamiento en ruinas.
Por el camino vamos practicando otra actividad bastante productiva últimamente, al recorrer las playas hemos encontrado mucha vida y hemos recolectado mejillones, bígaros y percebes. Es una buena solución para el aperitivo.
Siempre hacia el sur seguimos costeando por una carretera asfaltada, hasta que de pronto desaparece al cruzar un rio y se convierte en una mala pista.
Solamente 30 Km. nos separan de Playa Blanca, pero que 30 km. Echamos todo el dia.
La pista es estrecha, muy bacheada, con fuertes subidas que nos obligan a bajarnos del camion para estudiar bien el sitio de paso como si fuera una zona de trial.
Al final del día resulto una buena prueba para el calce-team, el camión se retorció, salto, vibro, trago polvo........un buen banco de pruebas donde el camión salio muy airoso de todas ellas. Demostró su potencia, su fuerza y su estabilidad. Y dentro del habitáculo aguanto todo milagrosa mente, las cajoneras, armarios, frigorífico, aseo.....hasta los libros y los cuadros aguantaron en su sitio.
La recompensa llegó al final, por fin Playa Blanca!!!!!!!!
El día estaba nublado y caia ya la tarde con una bruma tan densa que empañaba los cristales del parabrisas y la vision del horizonte mezclaba la bruma con la arena.
El momento era especial y muy emotivo, recordando a nuestro amigo Gabriel que tantas veces nos habia hablado de esta playa, aqui lo sentiamos muy cerca.
Estuvimos tres dias en ella, tres dias recorriendo los 28 kilometros de arena y solo estas fotos dan una pequeña idea de su gran belleza.
Y por suerte solo con el legon pudimos seguir adelante, en la manga nos quedaba desinflar las ruedas, las planchas de arena y los cojines de aire.
La salida de la playa la hicimos por el rio, pegados a las paredes de las altas dunas que el rio recorta en la epoca de lluvias.