martes, 10 de abril de 2012

Togo y Benín

 El paso de la frontera de Ghana fue todo un desbarajuste sin sentido ni lógica ni orden ni na…….un lio de almacenes y cobertizos llenos de motos, coches y camiones de otros tiempos allí acumulados, los cuales había que sortear para llevar los papeles de un lado a otro porque nadie sabía quién los tenía que firmar.

En Togo fuimos bien recibidos entrando directamente en su capital, Lomé, que es la continuación de la frontera. En el paseo de la playa aparcamos dos días junto al Hotel Palm Beach ya que junto a este había un control permanente de policía.





 Después de recoger la visa para Benín empezamos nuestro recorrido hacia el norte por el centro del país. En los cauces de los ríos siempre están ocupados por mujeres lavando y los jóvenes bañándose.







En un cementerio católico a la entrada de una aldea cercana a Kpalime hicimos la foto a este termitero que es hasta ahora el más alto que hemos visto.



Lo que peor llevábamos es que la carretera estaba en un pésimo estado.



Aunque el entorno entre montañas y bosques era especialmente bonito.



Siempre tenemos alguna falta y tenemos que parar en los mercados, aunque este era especialmente sucio.












Aquí la falta eran unas chanclas para Ana.



Muchos días paramos para dormir en los recintos de las escuelas, pues suelen estar un poco apartados del pueblo en una buena explanada. Lo malo es que a las seis de mañana empiezan a llegar los más pequeños y lo primero que hacen es barrer el patio.



A las siete y media forman todos para subir la bandera y cantar el himno nacional.






Al director le gusto que visitáramos su escuela y nos explico su funcionamiento. Por ejemplo, el horario era de 7:30 a 11:30 y de 15:30 a las 17:30. Como era viernes tenían examen.



Siguiendo hacia el norte y a mitad del país, próximos a la ciudad de Anié, encontramos de nuevo a las mujeres elaborando el aceite de palma. Debe de ser esta la época de recolección y fabricación del mismo ya que lo hemos ido viendo en los últimos países que hemos pasado.



Para la obtención del aceite se tuestan los granos quemando su propia corteza.









Quizás abusamos de las fotos de los mercados, pero es donde más fácil se plasma la vida de los habitantes de estos pueblos, pues es mucho más que un simple lugar de comercio. Las mujeres se arreglan para ir allí, donde se encuentran con familiares y amigos. Un lugar de relax y conversación que rompe con su rutina diaria.









La carretera próxima a Kara transcurre por las montañas donde hay mucho tráfico de camiones en su ruta hacia Burkina Fasso.

Los accidentes y averías de estos camiones pasados de peso y de años son continuos.












De Kara nos fuimos hacia la frontera con Benín que cruzamos pasando los controles de policía y aduana sin mayor contratiempo.



Como siempre para pasar la noche nos apartamos de las carreteras asfaltadas y de las grandes poblaciones, buscando la seguridad de pequeñas aldeas donde habitualmente pedimos permiso al jefe del poblado. Esta vez era un asentamiento Peul que desde Mali es la etnia que mas hemos encontrado.









Después cruzamos Djougou donde paramos a comprar pan.






 Nos llamo la atención un queso local que tenia buena pinta aunque con sabor acido al que había que añadirle sal.



          En Benín hemos vuelto a encontrar una gente abierta, afable y simpática, con la que hemos podido convivir sin problemas.









Muy a menudo encontramos distintas etnias que para diferenciarse y embellecerse, tanto las mujeres como los hombres, se hacen tatuajes y escarificaciones en la cara.






Nos gusta parar en los restaurantes de la carretera a degustar el cordero a la brasa. Esto suena muy bien, pero está más duro que su……..






Siguiendo nuestra ruta hacia el este en busca de la frontera con Nigeria nos llama la atención un pequeño asentamiento de cuatro chozas, donde habitaban tres familias con dieciséis niños, que serian más ya que los mayores se van con los hombres a pastorear.










Una de las mujeres estaba tan contenta con sus gemelos.



A los niños desde su nacimiento los protegen con amuletos según sus creencias animistas.



Antes de irnos pasamos de nuevo a dejarles algunas provisiones ya que vimos a los niños bastante desnutridos.



Mapas del recorrido






Filopensamientos y otras cosas………….

Andábamos por la orilla de un rio cuando vimos en la otra orilla una mujer que se remangaba la falda para cruzarlo, al poco otro hombre a nuestro lado se quitó los zapatos y los pantalones y cruzó en sentido contrario.

No deja de sorprendernos África a cada instante, estas gentes no son capaces de juntarse y construir una elemental pasarela con cuatro troncos. Aquí todo sigue igual desde hace miles de años aunque algunos lleven el móvil en la mano.

África es como decía Moravia, una zambullida en la Prehistoria.


1 comentario:

  1. Pareja sois unos maquinas ,son estupendas las fotografias y no digamos los comentarios,ha sido un detallazo que le pongais la matricula en blanco a los nenes de la moto que van detras de coche que va cargado de leña.
    Mealegro que todo marche segun lo previsto
    Saludos Isidro y Nona
    PD Lo de la matricula es una broma.Ya tendreis noticias mias por otra via

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