lunes, 12 de junio de 2017

Canadá, Parque Nacional Gros Morne, Terranova.


Cuando arribamos a la isla no nos extrañó el nombre de su población  “Port aux Basques”, sabíamos de la importancia que tuvieron los pescadores de ballenas vascos en la historia de esta isla, que desde 1526 pescaban estos cetáceos en sus costas.




La carretera  discurre hacia el norte y nos lleva a la población de Deer Lake.




Aquí comienza la Ruta de los Vikingos. En el año 1001 Leif Erikson hijo del famoso vikingo Erik el Rojo navego entre azulados iceberg y cabalgando por olas gigantes , dio con los acantilados de Terranova.




En la actualidad, uno de sus principales atractivos es el Parque Nacional Gros Morne. Dicen que es el más bonito al este Canadá.







 El centro de visitantes nos ofrece información sobre los múltiples recorridos que en él se pueden hacer.







El parque se encuentra en un bonito enclave entre fiordos, montañas, playas y pequeños pueblos de pescadores.










Como estamos a mediados de mayo la temporada todavía no ha comenzado, la mayoría de los camping están cerrados y hay muy poco turismo. Por esta razón nos dejan acampar libremente.





Dentro del parque existen varias comunidades. Como la de Rocky Harbour que extiende sus coloridas casitas de madera alrededor de una azulada bahía.








Un paseo por su costa nos lleva a la punta del cabo donde se alza el faro.








En estas pequeñas poblaciones, hasta los cementerios tienen un lugar relevante, integrados y abiertos, siempre con muy buenas vistas.





Hay en este parque numerosas rutas de senderismo, que con distinta dificultad, te llevan a descubrir los más bellos lugares de Gros Morne. Todas ellas perfectamente señalizadas y acondicionadas. Como esta de Bakers Brook Falls de 10 km.











Los campings están especialmente cuidados, con cabañas, zonas para acampada y parquin para caravanas. Como este junto a un lago.








Ha comenzado la temporada de la langosta y es una buena razón para enriquecer nuestra dieta. A falta de los tradicionales ingredientes termino siendo una mezcla entre caldereta y arroz y marisco.








El parte meteorológico daba lluvias para hoy y posible nevada en la noche, pero a primera hora de la mañana empezó a  nevar.








Para no estar todo el día encerrados en el camión, decidimos salir del parque hacia el norte buscando un lugar llamado Los Arcos.








Nunca podíamos imaginar que en el mes de mayo y pegados al mar íbamos a encontrar tanta nieve.








Cuando llegamos a los arcos de caliza, que dicen que podrían tener más de 400 millones de años, una fuerte ventisca azotaba la costa y era difícil distinguir la tierra del mar.








Como la tormenta se ponía seria, buscamos un lugar que estuviera protegido del viento, ya que este hacia que la sensación térmica fuera de varios grados bajo cero.











Al día siguiente seguía nevando, aunque la ventisca había remitido. Era una gozada, todo cubierto de nieve, aunque nos costaba ver por dónde iba la carretera.











Cuando entramos al pueblo de Cow Head las quitanieves ya habían limpiado la carretera. En invierno tienen que trabajar 24 horas todos los días.








Un estrecho istmo une el pueblo a una pequeña isla donde se encuentra el puerto.











Ha sido un regalo esta nevada que nos ha permitido ver otra cara de este bello parque.











Una pequeña excursión nos lleva a Broom Point, donde desemboca un rio salmonero. En esta playa cazaban focas los esquimales 300 años a.c.











Ahora nos vamos al oeste del parque, al otro lado del fiordo. Después de dos días de sol la nieve ha desaparecido en gran parte de la cara sur de las montañas.





La carretera discurre paralela al brazo sur del fiordo de Bonne y llegamos a Woody Point, un pueblo de pescadores con un puerto protegido a todos los vientos.








La ultima ruta que queremos hacer antes de irnos es subir a Lookout Hill, que como su nombre indica, tiene una de las mejores vistas del parque. Un cartel al comienzo del sendero nos avisa que hay osos en la zona, aunque tuvimos la suerte o la desgracia de no ver ninguno.





Esta ruta discurre por la cara norte de la montaña y está a tope de nieve. Menos mal que ha salido un buen día y no hace frio.








Según ascendemos la nieve acumulada es mayor y a veces nos hundimos hasta las rodillas, como el cartel indicador de la ruta que tiene un metro y medio.








A merecido la pena el esfuerzo porque realmente las vistas se lo merecen.









Mapas del recorrido.








Filopensamientos y otras cosas…………….

El espectacular paisaje del Parque Nacional Gros Morne cuenta la historia de la transformación de la tierra.

Estas viejas y erosionadas montañas de 500 millones de años nos muestran geológicamente el resultado de la colisión de los continentes y nos ilustran como un viejo libro sobre la teoría de las placas tectónicas.

Este parque fue calificado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad por su excepcional belleza natural y por revelar los ejemplos geológicos más significativos de las diferentes etapas de la evolución de la Tierra.


3 comentarios:

  1. Espectaculares las fotos de la nieve. ¡Qué contraste con el clima de Madrid! Estamos a mediados de Junio, todavía en primavera, y ya tenemos temperaturas típicas de Agosto. ¡Y dice Trump que el cambio climático es una mentira!
    Abrazo

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  2. Como dice María es preferible no ver los blocs , por la envidia que se pasa.
    Disfrutad por todos nosotros, los que lo vemos a través de Google,,, bestios mil !!!!

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